Ergonomía Digital: Una ciencia emergente y necesaria

En un momento en el que la importancia de la Web como Sistema de Información y Plataforma de Comunicación ya nadie discute, la interacción de las personas con la información hipertextual toma cada vez más relevancia y, por tanto, se antoja como absolutamente imprescindible la elaboración de unas pautas o guías que garanticen la calidad e integridad de toda la información utilizada, extraída y almacenada en la Red.

Esta reflexión se hace aún más obvia cuando crece de forma incontrolable el número de personas que estamos “capacitadas” para generar contenido en Internet y poder publicar así, de forma universal, aquel contenido que creamos oportuno, ya sean las cuentas públicas del club de hípica de los sobrinos o las fotos del último verano en Cerdeña; lo cierto es que todo el mundo puede generar contenido en Internet. Y es que hemos pasado de ser meros consumidores (consumers) a ser generadores de contenidos (prosumers).

Esto es, sin duda alguna, un gran avance de la Sociedad de la Información, pero… ¿estamos contribuyendo así a hacer de Internet una herramienta de calidad? La respuesta es obvia: NO. Cuantas más manos intervienen en algo más difícil es asegurar la calidad. Y si bien acercar las Tecnologías de la Comunicación a los ciudadanos es una obligación por parte de los gobiernos y las administraciones dado los claros beneficios que reportan, garantizar que este contenido sea de calidad también debería ser un objetivo prioritario.

A día de hoy Internet se está convirtiendo en un cajón de sastre (si no lo era ya) en el que podemos encontrar desde la mejor, más amplia y más usable base de datos de cine hasta la página web menos original, más fea, más difícil de usar y peor desarrollada de la historia, y ambas están a la misma distancia de nuestro ordenador, a un solo clic.

La Ergonomía Digital es un conjunto de técnicas y conocimientos que facilitan la adaptación de Internet a la capacidad y necesidades de las personas de manera que mejore la eficacia, la eficiencia, el acceso, la confianza, la seguridad y, al fin y al cabo, garanticen una óptima experiencia a los usuarios en el entorno digital.


La Ergonomía Digital aúna la capacidad de las personas con el potencial de la tecnología para maximizar la experiencia de uso.

Mediante la aplicación y el desarrollo de esta ciencia se persigue alcanzar la Calidad en la Sociedad de la Información Digital identificando muy claramente los beneficios que aporta:


  • Combate eficazmente la brecha digital.
  • Vela por la calidad de los contenidos digitales.
  • Mejora la eficiencia de Internet.
  • Proporciona una mayor productividad (procesos finalizados con éxito).
  • Aumenta el porcentaje de utilización funcional de la Sociedad de la Información.
  • Fideliza a los usuarios.
  • Genera una mejor reputación y posicionamiento del proveedor de contenidos.
  • Universaliza el acceso a los contenidos sin importar el dispositivo, el lugar, la plataforma, el área geográfica o las capacidades de las personas.
  • Socializa y humaniza la tecnología que se utilice.


Son evidentes pues los beneficios que aporta la Ergonomía Digital a la Sociedad de la Información pero, ¿cómo conseguimos alcanzar estos objetivos? La palabra Ergonomía proviene del griego "ergo" que significa actividad, y "nomos" que significa normas, así que siguiendo en línea con este concepto es necesario identificar una serie de factores de calidad que debemos tener en cuenta y que redunden en beneficio de todos, ya seamos proveedores de contenidos o meros consumidores. Lo importante no es ahora el rol que desempeñemos sino que lo hagamos correctamente.

Los Factores de Calidad que constituyen la esencia de la Ergonomía Digital son:

Accesibilidad: que consiste en garantizar el acceso a la información y la correcta interacción con la misma a todas las personas y bajo cualquier circunstancia.

Experiencia de Usuario: es la sensación, sentimiento, respuesta emocional, valoración y satisfacción del usuario respecto a una aplicación o sitio web como resultado de la interacción con ella.

Visibilidad: se refiere al buen posicionamiento en los motores de búsqueda o, lo que es lo mismo, es la tarea de ajustar la información de las páginas que se pretenden hacer aparecer como resultado en las primeras posiciones de Google, Yahoo, etc, así como la encontrabilidad (findability) de la información propia del sitio web.

Compatibilidad: se refiere a la capacidad que tiene un sitio web para que el usuario pueda acceder a la información con independencia del lugar, el dispositivo o la plataforma que utilice para ello.

Diseño visual: consiste en la creación de imágenes funcionales y formas visuales con fines estrictamente comunicacionales a fin de convertir los datos en forma y lenguaje visual lo más sencillos, atractivos y comprensibles posibles.

Reputación y confianza online: este factor garantiza la veracidad de la información que contiene un sitio web, evaluando los factores de credibilidad de los que disponga así como realizando una correcta gestión de la confianza online.

Internacionalización: es el proceso a través del cual se diseñan sitios web adaptables a diferentes idiomas y regiones sin necesidad de realizar cambios traumáticos en el sitio web.

Estamos frente a un concepto global completamente innovador al que debemos prestar una especial atención para conseguir que la Internet del Futuro evolucione correctamente. No podemos seguir pensando en la tecnología como un objetivo en sí misma sino que el objetivo son las personas, y la tecnología es un medio que debe respetar y seguir unos criterios de calidad porque las personas necesitan confiar en ella y obtener un bienestar con ello.

La Internet del Futuro no existirá si no pensamos en el futuro de las personas y en las personas del futuro.

Este artículo fue publicado en la revista digital: Sociedad de la Información en noviembre de 2009.

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