Tú puedes ser un emprendedor social

Si hay dos palabras que estamos oyendo con frecuencia últimamente éstas son "Crisis" e "Innovación". Cuando se le pregunta a un gurú de la economía cómo salir de la crisis económica la respuesta más frecuente es que debemos hacer frente a la crisis innovando. De acuerdo, pero ¿y cómo innovamos? La innovación es un término que adopta múltiples interpretaciones, formas, conceptos y contextos, no obstante si hay un nexo que une todo es que supone una forma de emprender ya que por definición la Innovación propone abordar las cosas de otra forma.

Hoy en día tenemos una carencia de emprendedores grave, y esto es así porque nuestro sistema educativo y social no está preparado para enseñar a los estudiantes; trabajar para otro no es el único y gran objetivo que uno puede tener en la vida. He tenido que dar unas cuantas charlas a jóvenes estudiantes sobre emprendizaje y he disfrutado mucho viendo sus caras al descubrir que ellos pueden hacerlo y que tú confías en su capacidad. Habitualmente esto no suelen escucharlo de boca de nadie. Y ahora más que nunca se debe confíar en las capacidades personales.

Se han producido cambios muy importantes como los nuevos modelos de familia, el fenómeno migratorio, la incorporación de la mujer al mundo laboral o la preocupación por el medio ambiente. Esto supone nuevas necesidades y, por tanto, nuevas oportunidades. El emprendizaje es una actitud que conlleva Iniciativa, Autonomía y Responsabilidad, y en un momento como éste en el que la sociedad del bienestar está variando y que tenemos al alcance de todos las Nuevas Tecnologías e Internet, el caldo de cultivo para el Emprendizaje Social está creado y tenemos que fomentarlo y promoverlo, ahora bien ¿qué es el Emprendizaje Social?

Hiroshi Tasaka, filósofo, ingeniero, profesor en la Universidad Tama de Tokio, y autor de más de 40 libros sobre la gestión del trabajo, estrategias de negocios, la revolución de Internet y los modelos de cambio social visitó España el pasado verano e hizo unos comentarios muy interesantes sobre los que yo quiero llamar la atención para que nos centremos bien: "Nadie sabe exactamente a día de hoy qué será la web 3.0 de manera que antes de hablar de esta nueva web se tiene que entender bien la web 2.0. Dentro de la web 2.0 hay muchas revoluciones y una de ellas es que los productores y los consumidores pueden ir de la mano para crear los nuevos productos".

Esto es lo que se ha venido en llamar un prosumidor, término que acuñó Alvin Toffler en 1980. Gracias a Internet las personas no actuamos ahora de forma pasiva sino que además de ser consumidores somos generadores de contenidos. Esto se advierte perfectamente en el intercambio de archivos, en blogs o en wikis, en los que a menudo generamos información y conocimiento, lo que condiciona el mercado de una forma clara.

Hiroshi continúa: "Gracias a Internet, durante el día puedo ser un director comercial de una empresa y por la noche me transformo en un blogger que escribe ensayos y se transforma en un emprendedor social. Esto es así porque a través de Internet y la web podemos usar el tiempo de una manera más eficiente. Y también es una manera más fácil de transformarnos en buenos profesionales".

Algo que siempre ha impedido la educación que recibimos y la sociedad en la que vivimos ha sido la aparición de librepensadores, y resulta que Internet propicia la libre expresión. Y generar opinión y/o información, y compartirla, te convierte en un emprendedor social. Lo mejor de todo esto es que incluso dentro de una empresa puedes ser un emprendedor, el hecho de que tengas ideas diferentes o innovadoras te convierte en ello puesto que también es emprendedor aquel que plantea transformaciones y mejoras en donde trabaja. Los emprendedores sociales muestran unas características muy claras:

- tienen la determinación de cambiar una situación. 

- identifican y aplican soluciones prácticas a problemas sociales combinando innovación, captación de fondos y oportunidad.

- no tienen ni siquiera conciencia de su condición.

Bajo estas premisas ¿se debe fomentar y apoyar el intraemprendizaje en las empresas? Hiroshi tiene una respuesta clara en este sentido: "¿Cuál es la recompensa para el trabajo? La respuesta es que no es el dinero, sino que hay cuatro recompensas invisibles muy importantes: la felicidad de hacer bien el trabajo, mejorar las técnicas y las habilidades, crecer como persona y el encuentro con otros seres humanos".

Fomentar el emprendizaje en una organización es una necesidad. Cuando una persona está a gusto en un sitio porque obtiene esas cuatro recompensas ni altera la convivencia interna ni se cambia de empresa aunque le ofrezcan más dinero. Todas las “fugas” de buenos profesionales se producen por insatisfacción personal con el trabajo realizado o el estancamiento personal y profesional.

El rol real de un genio en la sociedad es tener una visión de futuro. Los genios no son tan distintos a nosotros como nos pensamos sino que nos muestran el camino que debemos seguir. El problema es que nos educan para trabajar para otros y para estar inmersos en un sistema que no potencia nuestras capacidades. Se anula nuestro yo para potenciar el yo de otros y, sin embargo, todos tenemos nuestras capacidades y talento para algo, y además ahora tenemos medios, así que toma nota: tú puedes ser un emprendedor social.

Este artículo fue publicado en El Correo Digital en marzo de 2010.

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