Apple: Ergonomía Tecnológica en estado puro

La 1 de la madrugada, con el cansancio y el estrés de una semana loca, y con un sueño de narices, me pregunto qué coño hago a estas horas trasteando en Google, en Facebook, y tecleando en mi MacBook Air si ya debía estar en postura horizontal sobando, como mandan los cánones y la santa madre iglesia.

No sé bien qué hago pero doy con una entrada jugosa de Enrique Varela que me hace reflexionar y digo "anda, mira, ya sé de qué voy a escribir la próxima entrada del blog", y decido no parar, que creo que he "pillao el flow".

Siempre tengo que oir a mi alrededor risas por ser maquero, y no me resulta molesto pero sí que me parece curioso. Creo que quienes me aluden constantemente llamándome "fanboy" o "feligrés" (¡grande Calabacín!) pidiéndome explicaciones de algo que haya dicho o hecho Jobs, o de la pasta que cuesta un ordenata de Apple, están sufriendo graves dudas tecnológicas existenciales.

Yo siempre reconozco los fallos o carencias de un Leopard, de iTunes o del iOS4, pero que un defensor del software libre se fije más en los defectos de otro SO en vez de hablar de las virtudes del suyo, es cuando menos significativo. Y si al final se acaba apoyando en Windows para denostar a Macintosh es como para hacérselo mirar, vive Dios.

Desde que soy maquero me he olvidado de los antivirus, de la desinstalación de programas, de las configuraciones, de los puñeteros drivers que he guardado tan bien que nunca los encuentro cuando los necesito para mi hijo, de las actualizaciones, de la falta de recursos del sistema, de la constante instalación de software de terceros, de las estúpidas e incomprensibles alertas en la pantalla, y así hasta la saciedad. Y todo porque los de Cupertino, le guste o no a quien esto lea, se han preocupado de dar satisfacción a sus clientes. No piensan en su próximo sistema operativo, piensan en cómo mejorar el actual para que el usuario siga disfrutando y olvidándose de problemas. No piensan en la tecnología sino en las personas. Y lo hacen tan de puta madre, que a pesar de sus precios y de sus críticos, crearon escuela con el iPhone, y han arrasado con el iPad, ese dispositivo que ha vuelto a crear escuela invéntandose un segmento de negocio/consumo en el que nadie creía.

Este es el concepto en el que yo creo, en el que todos creemos, y por el que yo quiero trabajar porque merece la pena, la Ergonomía Tecnológica. Alguien que logra que las personas disfrutemos usando la tecnología sin interesarnos por ella en sí misma siempre irá por el camino correcto; se equivocará, como todos, pero acabará dando en la diana.

Apple experimenta un gran crecimiento porque piensa en los usuarios. La Ergonomía Tecnológica da el protagonismo a los usuarios, ergo, ya veremos cómo se hablará mucho de ella en los próximos años. Atentos a la pantalla, el que avisa...

Entradas populares de este blog

La Estética Trascendental en Kant

Historia y progreso según Kant

La teoría del conocimiento de Hobbes