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Mostrando entradas de diciembre, 2011

Una historia espeluznante

Charly se levantó como un resorte de la cama. Sudando a mares, entre temblores y escalofríos, en su mente resonaba un solo pensamiento: "En cualquier momento vienen a por mí".

Sacó la mano de la cama despacio tanteando en la oscuridad en la zona donde se encontraba la mesilla y logró asir su iPhone. Apretó su único botón redondo y el teléfono le ofreció la hora gentilmente: las 3 y 10 de la madrugada. Con la respiración aún agitada dirigió su mirada hacia las sombras que proyectaba la luz del móvil; reconoció la forma de su armario y, a la izquierda, vio el umbral de la puerta. Nada. Nadie. Respiró un poco más aliviado y pudo pensar: "¿Cómo es posible que haya llegado a sucederme esto? En cualquier momento vienen a por mí".

Hizo memoria apresuradamente de lo que había vivido el día anterior, 8 de noviembre de 2011, un día hijo de puta donde los haya. Los medios de comunicación no paraban de hablar y escribir de lo mismo, era una tortura. Y eso que la noche anterior…

El lado oscuro de Twitter (¡comparte mamón!)

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Estuve muchos meses dado de alta en la red del pajarito sin darle ningún uso ya que no me parecía una red, digamos, seria. Eso de leer cosas como "esperando al autobús para ir al #cine", siempre me ha parecido una soplapollez del 30.

Transcurrió el tiempo y fui evolucionando hasta que me pilló por medio la huelga de controladores en aquel famoso 3 de diciembre de 2010. Fue con ese incidente cuando ví las posibilidades de Twitter: gracias a mi cuenta pude mantener informados a bastantes pasajeros y guías turísticos en Tenerife de lo que iba pasando. A la vuelta de mis vacaciones decidí involucrarme activamente y ver qué pasaba.

He tenido momentos de tal entusiasmo que mis amigos me decían que no soltaba el iPhone ni para mear, y sinceramente creo que tenían razón. Pero con el paso del tiempo, y a pesar de que es una red imprescindible ahora mismo para mí, sigo viendo comportamientos que me decepcionan sobremanera.

Hace poco se publicó un estudio que decía que tan solo 20.000 …

¡Sigue a @Garatxa y gánate un libro de verdad! #garatxa

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En 2008 hice realidad uno de mis muchos escondidos sueños y pude conocer Siria y Jordania, y en aquel viaje en el que pude admirar al pueblo sirio, a su capital Damasco y a la enorme riqueza patrimonial y cultural de un país aún por descubrir para el resto del mundo, también tuve la ocasión, entre otras muchas cosas, de bañarme en el Mar Muerto, de recorrer el desierto de Wadi Rum y de ir al pequeño Museo Arqueológico de Amman. Un museo que alberga una de las joyas más valiosas de la Historia y que más ganas tenía de ver en primera persona: nada menos que parte de los Manuscritos del Mar Muerto. Sin que me vieran pude hacer un par de fotos y aquí queda la prueba de que estuve.


Estos Manuscritos, llamados también Rollos del Qumrán, fueron al parecer ocultados por los esenios y generan una enorme cantidad de preguntas ya que su contenido puede cambiar la concepción que se tiene del judaísmo y del cristianismo. ¿He captado tu interés?. Bien. Sigue leyendo.

Llevo poco tiempo en Twitter y …

La tecnología es una mierda

Esta frase la dije hace casi dos años en un Congreso en Valladolid y al principio me miraron con cara de susto. No obstante al acabar me aplaudieron lo cual quiere decir que no estoy tan loco: parece que esa es la percepción que tiene todo el mundo. Aquí tenéis la prueba del delito.




En los años que llevo trabajando en el mundo de eso que se viene llamando "Nuevas Tecnologías" desde el pleistoceno, si algo he llegado a concluir es que la tecnología en sí misma no vale nada, y no solo eso, sino que se convierte en una contínua fuente de problemas que acaba provocando jaquecas y hasta ataques de ira. Y es que, querámoslo admitir o no, lo que dota de valor a la tecnología son las personas. ¡Qué paradoja!.


Se invierten horas y dinerales en pensar, investigar, desarrollar, programar, probar, vender, fabricar hardware o software y, en la gran mayoría de los casos, se hace sin ponerse uno en la piel de los que serán los destinatarios finales, los usuarios. Para los que trabajamos en c…