El legado de la Torre de Loizaga

Ya es verano y comienzan a llegar visitantes a Euskadi de todas partes buscando cosas que merezca la pena ver en nuestra tierra que, por desgracia, suele ser una gran desconocida aún para la mayoría. El Museo Guggenheim, Donostia, el Castillo de Butrón, San Juan de Gaztelugatxe, el Puente de Bizkaia, la Casa de Juntas de Gernika o la Catedral de Santa María de Vitoria son algunos de los lugares que suelen acaparar la atención de los visitantes, pero no son los únicos que tienen una maravillosa historia detrás, hay muchos otros sitios que merece la pena conocer y que se convierten en grandes sorpresas para los turistas.

Una de esas visitas que pasa desapercibida para muchos es la de la Torre de Loizaga, una imponente fortaleza medieval del siglo XIII situada en el municipio encartado de Galdames, en el barrio de Concejuelo. La torre fue destruida por un rayo y posteriormente se procedió a su reconstrucción para deleitarnos con un aspecto que nos recuerda épocas pasadas con hombres a caballo y mandobles a diestro y siniestro, tanto en el interior como el exterior de sus murallas.

Muralla de acceso
Las obras de reconstrucción del actual Castillo de Concejuelo comenzaron en 1985. En la actualidad podemos disfrutar de una preciosa fortaleza que consta de una torre de 25 metros, rodeada de diferentes estancias que forman el castillo, un foso con puente levadizo y varias hileras de murallas, cuyas paredes exteriores se corresponden con las originales.


Torre de Loizaga
Detalle del dormitorio interior de la torre.

Estancia con chimenea
Salón interior para eventos


Solo por esto ya merece la pena acercarse hasta el lugar a verlo pero no es lo único, ni lo más exclusivo, que nos puede ofrecer la Torre de Loizaga. Entre sus muros se halla el Museo de Coches Antiguos y Clásicos con la colección privada más importante y completa de Rolls Royce del mundo, que fue creada laboriosamente por Miguel de la Vía hasta que la firma fue comprada por la alemana BMW en 1998. En su interior hay desde un “Allen Runabout” de 1899, a un “RR Silver Spur” de 1990 pasando por un “RR Silver Ghost Alpine Eagle” de 1914, o un “Phantom IV” de 1956. Tras el final de la II Guerra Mundial, de este modelo sólo se construyeron 18 unidades de las cuales únicamente quedan 17 en el mundo. El que se exhibe en el museo perteneció al emir de Kuwait. Los coches, perfectamente mantenidos y listos para ser puestos en marcha, están distribuidos en seis pabellones, y la verdad es que las hileras de coches impresionan, aquí podéis ver una minúscula muestra para hacer apetito.





Pero Rolls Royce no es la única marca de coches de la que podemos disfrutar. También hay Ferrari, Hispano-Suiza, Jaguar, Mercedes, Cadillac, Porsche... Desde un deportivo Lamborghini Countach hasta un hermoso camión de bomberos de 1936, de la firma Merryweather, perteneciente al parque automovilístico inglés, y un curioso carruaje del año 1885. Así hasta un total de 75 vehículos de los cuales 43 son Rolls Royce.

Jaguar XK 120 Roadster

Lamborghini Countach

Ferrari Testarossa

Te dejo con un apetitoso vídeo que sin duda te despertará más interés.

Torre de Loizaga. Colección Miguel de la Vía . Museo de coches antiguos y clásicos. from Torre Loizaga on Vimeo.

Esta impresionante colección de automóviles es el fruto de un exhaustivo estudio sobre la historia de la firma británica, que se complementa con una serie de piezas de diferentes marcas que datan desde los albores de la era del automóvil, hasta nuestros días. Todos ellos tuvieron su momento de gloria. Hoy descansan en la Torre de Loizaga, tranquilos y orgullosos de un pasado repleto de esplendor, esperando a que te acerques a disfrutar del día con ellos. En su web oficial tienes toda la información necesaria para planificar tu visita y hacer la reserva.

Entradas populares de este blog

La Estética Trascendental en Kant

Historia y progreso según Kant

Hallazgo sobre las sociedades prehistóricas europeas