La catedral de las ermitas: Santuario de La Antigua, en Zumárraga

Una carretera de dos kilómetros enlaza Zumárraga con el santuario que se asienta en las estimaciones del monte Beloki, dominando un espléndido panorama circundante: en el valle más próximo, Urretxu y Zumárraga separados por el Urola, y una sucesión de montañas que concluye en los cordales de Aralar y Aizkorri. Esta terraza natural goza de la sombra de un bosquete de encinos centenarios, referencia, tal vez, de un anterior culto druida.


En documento fechado el año 1366, Enrique II otorga el patronato de esta iglesia a la poderosa Casa de Lazcano. Durante siglo fue parroquia de varios pueblos, entre ellos Zumárraga, hasta que en 1576, alegando razones de seguridad, el vecindario logró trasladarla al valle. A partir de entonces pasó a llamarse "La Antigua". Aquí bautizaron a Miguel L. de Legazpi, colonizador de Filipinas, y se recogieron en oración San Ignacio de Loyola y San Francisco de Borja.

El Santuario narra la leyenda de que las piedras para erigir el templo fueron lanzadas con honda por los "gentiles" desde la cumbre de Aizkorri. El recinto es rectangular, de una sola nave de 31 x 20 metros, cubierto a dos vertientes y orientado al este. En la fachada sur destaca una interesante portada románica (algo apuntada) de principios del siglo XIII, de cuatro arquivoltas, sencillos capiteles formando imposta y fustes cilíndricos. Junto a ella, un ventanal gótico.


El ábside trapezoidal fue añadido en las reformas llevadas a cabo en 1480. Destacan un ventanal y un calvario, que por su valor artístico, se encuentran reproducidos en el museo donostiarra de San Telmo. Ocho saeteras abocinadas pertenecientes a la primitiva construcción cuelan la luz solar a su sorprendente, auténtico y original interior.


Esta perfecta simbiosis de piedra y madera cuenta con seis columnas de sillares en las que descansa el amplio coro avanzado y tres de las cinco cerchas que que sustentan el tejado. Vigas, pies derechos, tirantes, tornapuntas, jabalcones, zapatas, antepechos... Todo un rústico ensamblaje de roble genuinamente tallado con cabezas femeninas, utensilios y dibujos geométricos.



Andra Mari de Antigua, imagen gótica, sonrisa hecha eternidad, con su hijo en brazos y mostrando una manzana en la mano derecha. Hierático Cristo gótico. Arcaica "Pietá". Virgen de Zubiaurre y Santa Ana, de estilo renacentista. Pila bautismal románica bajo el coro.

 


El habitual sosiego y silencio de esta hermosa ermita se torna en bullicio el 2 de julio con motivo de la fiesta-romería secular. Ese día, dentro del Santuario se baila la famosa Espatadantza de Zumárraga y, en la campa, el tradicional Aurresku.


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