La isla fantasma

La isla de Sandy figura en los mapas desde hace más de 130 años. El único problema es que no existe. Este territorio ficticio ubicado en el mar del Coral, al este de Australia, se añadió por error en mapas y cartas náuticas hacia 1880. El método cartográfico habitual (crear mapas nuevos sobre la base de los ya existentes) perpetuó el error.

Mapa alemán de 1881

Mapa estadounidense de 1921

Mapa italiano de 1952
Ni siquiera con la llegada de las imágenes por satélite se reparó en la confusión. En el año 2000, un lector de National Geographic sugirió que quizá la isla podría no existir, pero a falta de argumentos irrefutables para eliminarla, la isla siguió figurando en los mapas de la Sociedad y de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial. Finalmente en 2012, un equipo de científicos australianos que visitaron la zona se percataron de que en las coordenadas de la isla de Sandy no había nada.

La isla de Sandy, supuestamente ubicada en el Océano Pacífico, y del tamaño de Manhattan, figuraba en los mapas a pesar de no existir.
¿Cómo es posible que una isla inexistente haya permanecido en los registros oficiales durante tanto tiempo? "Es una zona remota, poco transitada, en la que nadie se había fijado demasiado", explica Juan José Valdés, geógrafo jefe de National Geographic. Por esa regla de tres, añade, es muy posible que existan más fantasmas agazapados en los mapas.

Vía National Geographic.








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