El legado del mango del cuchillo de Gebel el-Arak

Este mango esculpido pertenece a un cuchillo hallado en Gebel el-Arak, al sur de Abidos, en Egipto, y se encuentra en el Museo del Louvre, en París. La pieza data de 3300-3200 a. C. (final de Nagada II) y mide unos 25 cm. Hecho de marfil de hipopótamo, el mango está tallado en relieve: en el anverso se describen escenas de combate y una batalla naval, y en el reverso (en la imagen ampliada se aprecian los detalles) aparece una escena mitológica de clara influencia mesopotámica. Veamos qué información nos transmite este cuchillo miles de años después:

1- El mediador cósmico: un dios, héroe o rey domina a dos leones rampantes; una imagen de control del caos y el desorden desatados por las fuerzas de la naturaleza.

2- Los perros: la influencia de Mesopotamia se acentúa en la figura de los dos perros, relacionados con la imagen del mito mesopotámico del rey Etana, la serpiente y el águila.

3- Los antílopes: en la parte inferior se inicia el ciclo de los animales con los antílopes a los que caza un hombre joven, quizá el dios Shu -la estrella de la mañana-, quien también da caza al toro.

4- El león: el círculo se cierra cuando el león -la estrella de la tarde- devora al toro, representación del calor del día, y los antílopes, símbolos del frescor nocturno, se esconden.

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